La falla municipal de Valencia de 2027 rendirá tributo a Nino Bravo, figura recurrente en la historia de las Fallas. El cantante, fallecido en 1973, mantiene una conexión perdurable con la ciudad, donde ha sido homenajeado en numerosas ocasiones. La noticia, publicada el 24 de mayo de 2026, confirma que el artista volverá a ser el centro de atención en la plaza del Ayuntamiento, reafirmando su popularidad entre los valencianos.
La ingeniería detrás del monumento fallero 🏗️
La construcción de una falla de esta escala requiere un proceso técnico preciso. El equipo de artistas falleros emplea estructuras de madera y corcho, combinadas con técnicas de modelado en arcilla y pintura acrílica. Para 2027, se espera el uso de materiales ignífugos avanzados y anclajes reforzados, dado el peso de los ninots. El diseño debe cumplir con las normativas municipales de seguridad y altura, limitada a 30 metros. El plazo de montaje, de dos semanas, exige coordinación entre escultores, carpinteros y electricistas para integrar la iluminación LED.
El regreso del cantante que no se quema 🎤
Nino Bravo vuelve a la falla municipal, y uno ya se pregunta si el ninot aguantará la Cremà sin desafinar. Porque el artista ha sido homenajeado tantas veces que parece más inmortal que el fuego. Los falleros, fieles a la tradición, lo resucitan cada pocos años, como si tuvieran un contrato vitalicio con su discográfica. Eso sí, esperemos que esta vez no le pongan un micrófono de corcho, porque si arde antes de tiempo, la sintonía de Libre sonará en bucle en el cielo de Valencia.