La decisión de NHS England de eliminar su software de código abierto de internet ha desatado un intenso debate. El motivo oficial es el temor a que modelos de inteligencia artificial como Mythos exploten el código para facilitar ciberataques. Sin embargo, críticos del sector sanitario y tecnológico consideran que esta medida entierra la transparencia y frena la mejora colaborativa del sistema de salud público británico.
Oscurecer el código no es blindar el sistema 🔒
La seguridad de un software no depende de su visibilidad, sino de la solidez de su arquitectura y la frecuencia de sus actualizaciones. Ocultar el código fuente, conocido como seguridad por oscuridad, es una estrategia cuestionada en ingeniería informática. Un diseño deficiente seguirá siendo vulnerable aunque nadie vea sus entrañas. La comunidad open source sostiene que la revisión pública permite detectar fallos más rápido que un equipo interno, especialmente en un entorno con recursos limitados como la sanidad pública.
La solución: esconder las llaves bajo el felpudo digital 🧹
Parece que la estrategia de seguridad del NHS es similar a tapar una gotera con cinta adhesiva y esperar que la lluvia no se entere. Si la IA puede hackear el código fuente, quizás el problema no es que este sea visible, sino que está escrito con la solidez de un castillo de naipes en un terremoto. Mientras tanto, los desarrolladores tendrán que pedir permiso por carta certificada para arreglar un bug. Innovador, sin duda.