Un nuevo estudio basado en datos del telescopio James Webb sugiere que Nereida, la extraña luna de Neptuno, no llegó desde el Cinturón de Kuiper, sino que nació en el sistema neptuniano. Según los investigadores, sobrevivió a un caótico encuentro con un objeto del tamaño de Plutón que pulverizó a sus hermanas y la lanzó a su actual órbita alargada.
El golpe que reescribió la historia de las lunas neptunianas 🌌
Los científicos utilizaron modelos orbitales y observaciones del James Webb para analizar la trayectoria de Nereida. Descubrieron que su órbita excéntrica es compatible con un origen local, no con una captura externa. La hipótesis principal apunta a un impacto masivo: un objeto del tamaño de Plutón perturbó el sistema, expulsando o destruyendo las lunas originales mientras Nereida quedaba atrapada en una órbita inestable de 360 días.
Una luna con mala suerte (y peores vecinos) 😅
Pobre Nereida: primero la lanzan a una órbita alargada como si fuera una piedra en una honda, y encima se queda sin hermanas con las que jugar. Mientras tanto, los astrónomos discuten si es una superviviente o una intrusa. Lo que está claro es que, si las lunas hablaran, Nereida pediría cambio de barrio. O al menos un seguro contra impactos planetarios.