En la Display Week de Los Ángeles, Nanosys, firma especializada en puntos cuánticos, criticó las pantallas LCD con retroiluminación RGB LED, una tendencia que gana adeptos este año. Para demostrar su postura, la compañía exhibió dos televisores de 85 pulgadas: uno con mini-LED y puntos cuánticos (TCL X11L) y otro con retroiluminación RGB LED. Según Nanosys, la luz coloreada de los LED se extiende a píxeles vecinos, generando distorsión cromática cruzada.
El problema técnico de la diafonía cromática en RGB LED 🧐
En teoría, la retroiluminación RGB LED promete colores más saturados y brillantes. Sin embargo, en la práctica, la luz emitida por cada diodo no se mantiene contenida en su zona designada. Al iluminar píxeles cercanos, se produce una mezcla no deseada de colores que degrada la precisión cromática. Nanosys sostiene que su tecnología de puntos cuánticos superiores (SQD) evita este efecto, ofreciendo un control más fino y uniforme sobre la luz blanca generada por los mini-LED.
La teoría era bonita, pero la luz se escapó 😅
Parece que a los LED RGB les pasa como a algunos vecinos: no saben quedarse en su propia casa. En lugar de iluminar solo su píxel, se cuelan en el de al lado y arman una fiesta de colores no invitados. Nanosys, con su deje de abuelo sabio, nos recuerda que no todo lo que brilla en un PowerPoint funciona igual en el salón de casa. La próxima vez que veas un anuncio de colores vibrantes, pregúntate si el verde no se está metiendo donde no debe.