Empleados municipales de Nagasaki han realizado la ventilación anual del registro oficial de víctimas de la bomba atómica. El documento, que contiene 202.053 nombres, fue expuesto al aire para eliminar la humedad acumulada durante el año. Antes de iniciar el proceso, los trabajadores ofrecieron una oración silenciosa, dando inicio a un ritual de preservación que se repite cada verano para evitar el deterioro del papel.
Preservación documental: el método low-tech contra la humedad 🌿
El proceso es simple pero efectivo: se abren los tomos encuadernados y se colocan en atriles durante varias horas, permitiendo que la circulación natural del aire seque las páginas. No se emplean sistemas de climatización ni deshumidificadores industriales. Este método manual evita la proliferación de hongos y la deformación del papel, problemas comunes en archivos históricos de Japón debido al alto nivel de humedad estacional. La técnica se ha mantenido sin cambios desde 1945.
El único trámite municipal que no puedes hacer por internet 😅
Mientras que en la mayoría de ayuntamientos los documentos se digitalizan y almacenan en la nube, en Nagasaki prefieren el método tradicional: aire fresco y paciencia. Imagina la cara del becario cuando le dicen que su tarea del día es abrir un libro para que se ventile. Al menos no tiene que soplar página por página. Eso sí, si alguien estornuda cerca, se pierde medio censo de golpe.