Shigeru Miyamoto, el creativo de Nintendo de 73 años, ha vuelto a dejar clara su postura en una entrevista con Superplay Magazine. Su objetivo nunca fue transmitir mensajes profundos ni cambiar la sociedad, sino diseñar el videojuego perfecto y entretener. Esta visión contrasta con la de otros desarrolladores como Hideo Kojima, famoso por sus tramas antibélicas en Metal Gear Solid. Para Miyamoto, la diversión es el fin último.
La búsqueda técnica de la jugabilidad pura 🎮
En el desarrollo, Miyamoto prioriza la interacción y la mecánica sobre la narrativa. Su método consiste en prototipar ideas de control y movimiento, probando cómo responde el jugador antes de construir una historia alrededor. Esto explica la solidez de títulos como Super Mario o Zelda, donde la física del salto o la resolución de puzles son el núcleo. Para él, un juego debe funcionar de forma intuitiva, sin necesidad de cinemáticas extensas que expliquen su propósito. La tecnología está al servicio de la experiencia inmediata.
Kojima escribe novelas; Miyamoto, manuales de instrucciones 🧩
Mientras Kojima dedica horas a explicar conspiraciones nucleares y genes, Miyamoto se pregunta cómo hacer que un fontanero salte sobre una tortuga sin que parezca una tarea de física cuántica. La ironía es que ambos son venerados, pero uno te hace reflexionar sobre la guerra y el otro sobre por qué un champiñón te hace crecer. Al final, el de Nintendo parece tener razón: quizá el mundo no necesita más mensajes, sino más diversión sin complicaciones.