La japonesa Mitsui planea invertir en proyectos de gas natural licuado en Medio Oriente, Estados Unidos y Australia. El objetivo es satisfacer la creciente demanda eléctrica de los centros de datos, que requieren energía constante para sostener los procesos de inteligencia artificial. La medida busca garantizar el suministro de una fuente considerada limpia en comparación con el carbón.
Centros de datos: el hambre energética de la IA ⚡
Los centros de datos consumen cantidades masivas de electricidad, y su demanda se dispara con la inteligencia artificial. Mitsui identifica en el LNG una solución viable por su menor huella de carbono frente a otros combustibles fósiles. La expansión de infraestructura en regiones clave permitirá abastecer a servidores que procesan modelos de lenguaje y análisis de datos. Sin embargo, el costo de producción y transporte del LNG sigue siendo alto.
La factura de la luz: el precio de chatear con una máquina 💡
Para la ciudadanía, esto podría significar dos cosas: más servicios digitales rápidos o una factura de la luz que sube como la espuma. Porque si Mitsui y otros gigantes compiten por el LNG, el precio global del gas se dispara. Y adivina quién paga el pato en la factura mensual. La inteligencia artificial será muy lista, pero aún no sabe cómo hacer que la energía sea gratis.