Investigadores de la Universidad Tecnológica de Delft han logrado imprimir en 3D micelio vivo que se autoensambla con partículas funcionales. El método permite que las redes fúngicas crezcan y se funcionalicen de forma selectiva, generando materiales biohíbridos con conductividad ajustable. Una nueva forma de entender los materiales vivos.
Crecimiento dirigido y funcionalización selectiva del micelio 🍄
El equipo de TU Delft utiliza un proceso de impresión 3D que deposita el micelio junto a partículas conductoras. Durante el crecimiento, el hongo integra estas partículas en su red, creando caminos eléctricos precisos. Los investigadores controlan la disposición final del material ajustando la densidad de las partículas y la velocidad de crecimiento. El resultado es un material biohíbrido que combina la resistencia natural del micelio con propiedades electrónicas programables, sin necesidad de procesos de fabricación complejos.
Hongos con carnet de electricista ⚡
Ahora los hongos no solo descomponen troncos viejos, también aspiran a cablear su propia red eléctrica. Pronto veremos setas pidiendo un aumento de voltaje en lugar de agua. Lo siguiente será ver un champiñón pidiendo un certificado de instalador eléctrico de baja tensión. Al menos, si el wifi falla, ya sabemos a quién echarle la culpa.