Meta ha presentado las Quest 3S, una versión más asequible de sus gafas de realidad mixta. Mantienen el potente procesador Snapdragon XR2 Gen 2 de las Quest 3 Pro, lo que permite ejecutar juegos y aplicaciones espaciales sin despeinarse. Una opción para quienes quieren entrar en el metaverso sin vender un riñón.
Potencia heredada con un recorte de prestaciones 🎮
El truco está en el procesador. Al usar el mismo chip que las Pro, las Quest 3S ofrecen la misma fluidez en títulos exigentes como Asgard’s Wrath 2 o aplicaciones de productividad espacial. Para abaratar costes, Meta ha sacrificado las lentes pancake por Fresnel y ha reducido la resolución de las cámaras de paso. El resultado es un dispositivo que rinde como un cohete pero con una óptica de entrada.
El truco de Meta para que no llores al pagar 😅
Vamos, que Meta ha hecho lo que tu cuñado con su coche: cambiar el motor por uno de F1 pero ponerle neumáticos de carretilla. Las gafas corren que se las pelan, pero al mirar el mundo real verás grano de cine mudo. Eso sí, por el precio, podrás comprarte los juegos que luego no jugarás. Al final, la realidad mixta consiste en ignorar la realidad de tu cartera.