El Centro de Innovación en Economía Circular de Madrid acogió un encuentro sobre sostenibilidad y desperdicio alimentario, organizado por la iniciativa Plato Limpio y moderado por Sonia Díez. Profesionales de la educación y la restauración colectiva compartieron experiencias para reducir residuos en colegios, dejando de lado la teoría. Participaron directivos de empresas como Parga y López, Catergest y Rexcatering, junto a la directiva del Colegio Europeo de Madrid.
Tecnología aplicada a la gestión de excedentes en cocinas 🍽️
Durante la mesa redonda se expusieron soluciones técnicas como sistemas de pesaje inteligente para medir el desperdicio en tiempo real, software de planificación de menús basado en datos de consumo histórico y plataformas digitales para donar excedentes a bancos de alimentos. Estas herramientas permiten ajustar las raciones y reducir la merma, con un enfoque práctico que ya aplican empresas como Catergest, que reporta una disminución del 15% en residuos orgánicos tras implantar estos sistemas en tres colegios de la Comunidad de Madrid.
El truco definitivo: que los niños pidan menos macarrones 🥦
Tras escuchar a los expertos, queda claro que la tecnología ayuda, pero el verdadero desafío es convencer a un niño de que no quiere macarrones cada día. Los asistentes coincidieron en que el mayor desperdicio ocurre cuando el menú incluye verduras, y la solución más efectiva sigue siendo la misma: esconder las espinacas en las croquetas. Mientras tanto, los adultos siguen debatiendo si la bandeja debe ser más pequeña o si el problema es que los niños ya no tienen hambre.