Investigadores de la Universidad de Tokio y del centro RIKEN CEMS han creado una memoria magnética basada en efectos cuánticos que supera a la DRAM en velocidad hasta 25 veces. Este sistema no genera calor ni se degrada con el uso, prometiendo un avance notable en el almacenamiento de datos.
Tecnología cuántica: el espín-órbita como base del cambio de estado 🧲
La memoria emplea la transferencia del momento de espín-órbita del electrón para alternar entre estados, reduciendo el consumo energético. El dispositivo utiliza estannuro de trimanganeso (Mn₃Sn), un antiferromagneto con estructura Kagome que exhibe un efecto Hall anómalo gigante. Esto le permite responder de forma intensa a la corriente eléctrica, similar a un ferromagneto, logrando memorias más rápidas y resistentes al desgaste.
Adiós a la pantalla azul: tu PC ya no se quejará del calor ❄️
Con esta memoria, los días de esperar a que el ordenador cargue o de escuchar el ventilador como un secador de pelo podrían terminar. Ahora solo falta que los fabricantes se decidan a usarla antes de que el mercado nos venda otra memoria que promete ser la salvación y termina siendo el nuevo estándar que calienta como un radiador. Al menos, los bits no se cansan de trabajar.