Publicado el 21/05/2026 | Autor: 3dpoder

Matt Ryan vuelve a Black Flag sin el dolor de cabeza de 2013

El actor Matt Ryan, voz y captura de movimiento de Edward Kenway en Assassin's Creed Black Flag, ha vuelto a ponerse el traje para el remake Black Flag Resynced. En sus declaraciones, Ryan confesó que la experiencia fue radicalmente distinta a la de hace 14 años, cuando el equipo usaba un casco con una cámara frontal que le provocaba un fuerte dolor de cabeza. Ahora, la tecnología ha avanzado y el proceso le ha resultado mucho más cómodo.

actor masculino con traje de captura de movimiento gris, sentado en una silla técnica de estudio, asistente ajustando un casco ligero con múltiples cámaras infrarrojas y sensores LED, proceso de calibración de mocap en tiempo real, pantalla mostrando modelo 3D animado de pirata con espada, cables conectados a estación de trabajo, iluminación suave de estudio, fondo con pantallas verdes y equipos de grabación, estilo cinematic photorealistic, texturas metálicas y plásticas detalladas, sombras suaves, ambiente profesional de desarrollo de videojuegos, alta definición técnica

La evolución de la captura de rendimiento 🎭

Ryan no había realizado captura de rendimiento desde el juego original, y al volver, notó un cambio sustancial en el equipo y la metodología. En 2013, el actor llevaba un dispositivo rígido con una cámara justo frente a su rostro, lo que generaba tensión física y dolores. En esta ocasión, el estudio utilizó sistemas de captura sin contacto directo y sensores más ligeros. Ryan destacó que la fluidez del proceso le permitió concentrarse en la actuación, no en la incomodidad del equipo, revitalizando su interés por el medio.

Menos jaqueca, más piratas 🏴‍☠️

Parece que el regreso a la vida de Edward Kenway ha sido menos traumático que su primera aventura. Matt Ryan ha pasado de tener un dolor de cabeza constante a sentirse como en casa. Quién sabe, quizás el próximo paso sea que Ubisoft incluya un masajeador de sienes en el kit de captura. Mientras tanto, los fans pueden estar tranquilos: el actor no tendrá que elegir entre interpretar al pirata o tomarse un ibuprofeno.