Existe la creencia de que un procesador con muchos núcleos se traduce directamente en más fotogramas por segundo. La realidad es más compleja. Un chip con pocos núcleos limita el rendimiento, pero los FPS dependen más de la velocidad de un solo núcleo y de la optimización del juego. La mayoría de los títulos actuales están diseñados para 6 u 8 núcleos; pasar a 12, 16 o 24 no acelera el juego.
Cómo la optimización del motor gráfico limita el escalado 🎮
Los motores gráficos modernos dividen tareas entre varios hilos, pero el hilo principal (render thread) sigue siendo un cuello de botella. Las instrucciones de dibujado, físicas y lógica se acumulan en uno o dos núcleos. Añadir más núcleos no aligera esa carga, pues el juego no sabe distribuir el trabajo de forma lineal. Por eso, un Ryzen 5 de 6 núcleos rápidos rinde igual o mejor que un Threadripper de 24 núcleos a baja frecuencia en la mayoría de juegos.
Tu CPU de 24 núcleos y el juego de 2005 🚒
Comprar un procesador de 16 o 24 núcleos para jugar es como llevar un camión de bomberos a comprar el pan. El motor ruge, gastas gasolina, pero al final solo usas el asiento del conductor. Los juegos miran a esos núcleos extras y dicen: gracias, pero no sé qué hacer con vosotros. Mientras tanto, tu cartera llora y el ventilador gira como si estuviera en una rave.