Desde 2011, Marine Le Pen ha transformado la plataforma económica de Agrupación Nacional, pasando de un proteccionismo radical con salida del euro a posiciones más moderadas. Este cambio busca atraer a un electorado más amplio, abandonando el franco pero manteniendo una postura crítica hacia la UE. Su evolución refleja una estrategia pragmática en busca de poder.
La digitalización como ariete contra el establishment 🖥️
Le Pen ha integrado la tecnología en su discurso, proponiendo una digitalización soberana que proteja datos nacionales frente a gigantes extranjeros. Su plan incluye crear una nube pública francesa y usar inteligencia artificial para optimizar la burocracia, reduciendo costes. Sin embargo, mantiene un control estatal sobre plataformas, limitando la libertad de mercado en pos de la seguridad nacional.
El euro que no fue, pero el voto que sí 💶
Marine pasó de querer quemar billetes de euro a guardarlos en un calcetín. Ahora dice que la UE es un problemón, pero no piensa mudarse del bloque. Es como un vecino que critica la comunidad de vecinos pero nunca falta a la junta. Al final, el cambio de chaqueta económica le ha funcionado: ya no asusta a los mercados, solo a los políticos.