El piloto de MotoGP Marc Márquez fue intervenido con éxito hoy en el Hospital Ruber Internacional de Madrid. La operación se centró en su hombro derecho y su pie derecho. El problema principal radicaba en un tornillo desplazado que le generaba dolor intenso al rozar con los músculos, un inconveniente que se agravaba al pilotar su Ducati en las curvas de alta exigencia.
La biomecánica falla cuando el metal se mueve 🛠️
La intervención, dirigida por el doctor Samuel Antuña, buscó retirar o recolocar el material de osteosíntesis del hombro. En la cirugía ortopédica, los tornillos deben permanecer estáticos para no interferir con el tejido blando. Cuando se desplazan, rozan tendones y músculos, generando fricción y dolor. En el caso de Márquez, la vibración y las fuerzas G de la Ducati agravaban el roce, limitando su capacidad para girar el manillar con precisión en cada trazada.
Un tornillo rebelde que no quería seguir el ritmo 🔩
Resulta que el mayor enemigo de Marc no era Pecco Bagnaia ni Jorge Martín, sino un simple tornillo que decidió mudarse de sitio. El pobre no soportaba el ritmo de la Ducati y empezó a rozar donde no debía. Márquez, que ya está acostumbrado a que le pongan piezas nuevas, vuelve a pasar por el taller. Esperemos que esta vez el mecánico apriete bien el tornillo, porque si no, la próxima carrera la hará con bridas de plástico.