El periodista y escritor Manuel Jabois publica La víspera, una novela que explora cómo los lazos de sangre condicionan nuestra identidad y memoria. A través de la ficción, Jabois analiza el poder de las mentiras seductoras, esas que por su belleza rara vez se cuestionan. Un relato sobre los engranajes invisibles que sostienen las relaciones familiares.
La mentira como fallo en el sistema de validación de datos 🖥️
En programación, una mentira es un dato que pasa todas las validaciones sintácticas pero falla en la semántica. Jabois describe un proceso similar: las mentiras atractivas no generan errores porque el receptor no ejecuta la función de contraste. Es como un script que recibe input incorrecto pero nunca lanza excepción. El peligro no está en el bug, sino en que el sistema acepta la información sin chequeo cruzado. La memoria familiar funciona igual: almacena relatos sin verificar su integridad.
Mi familia también tiene su propio servidor de mentiras 🧬
Todos tenemos ese tío que cuenta la misma batallita cada Navidad. Nadie la contrasta porque es bonita. Como dice Jabois, si la mentira es seductora, no se cuestiona. En mi casa, la historia de cómo mi abuelo conoció a Franco tiene más versiones que el kernel de Linux. Pero como suena bien, la dejamos correr. Igual que un código legacy que nadie se atreve a refactorizar por miedo a que todo explote.