La impresión 3D de silicona de grado médico siempre fue un reto por su viscosidad y curado. Lynxter, fabricante francés, ha logrado procesar este material inerte y duradero, eliminando la necesidad de costosos moldes. Esto promete abaratar y acelerar la producción de dispositivos para entornos clínicos, abriendo nuevas posibilidades en la fabricación bajo demanda.
Dos plataformas para un material rebelde 🛠️
Lynxter ofrece dos enfoques. La plataforma modular cuenta con cabezales intercambiables que permiten cambiar de material sin intervención manual, ideal para prototipado. La segunda, especializada en silicona, incorpora un sistema de soporte soluble en agua para crear geometrías complejas imposibles con moldes tradicionales. Ambas trabajan con silicona LSR de dos componentes, un material que exige control preciso de temperatura y presión para evitar fallos.
Silicona, el material que ya no necesita su molde 🧪
Hasta ahora, fabricar una pieza de silicona para un hospital implicaba encargar un molde de acero y esperar semanas. Lynxter ofrece imprimir la pieza en horas, sin molde y con menos papeleo. El único inconveniente: si la impresora falla, no tienes a quién echarle la culpa más que al software. Al menos, ya no tendrás que explicarle a tu jefe por qué el molde nuevo parece un pisapapeles de 500 euros.