La isla recuperó el suministro eléctrico tras un apagón total que afectó a todos los cubanos, pero el alivio es temporal. La falta de combustible y el agotamiento de reservas de petróleo mantienen al sistema al borde del colapso, con cortes diarios que interrumpen la vida cotidiana y encienden las protestas contra el Gobierno.
Tecnología obsoleta y dependencia externa: el lastre energético ⚡
El sistema eléctrico cubano depende de plantas térmicas antiguas que requieren mantenimiento constante y grandes volúmenes de crudo importado, principalmente de Venezuela y Rusia. Sin divisas para comprar combustible en el mercado internacional, las centrales operan al mínimo. La falta de inversión en fuentes renovables, como solar o eólica, deja a la red sin alternativas viables a corto plazo.
El apagón que iluminó la creatividad nacional 🚴
Los cubanos, acostumbrados a resolverlo todo, han convertido los cortes en un deporte extremo: adivinar cuándo volverá la luz, cocinar con velas y bañarse a oscuras. Mientras el Gobierno promete soluciones, la población ya patentó un nuevo método para cargar el móvil: bicicleta estática conectada a un cargador de auto. Innovación criolla, le llaman.