Javier Calvo y Javier Ambrossi han logrado un hito en el cine español al obtener el premio a la mejor dirección en la 79ª edición del Festival de Cannes. Su película La bola negra compartió galardón con el realizador polaco Pawel Pawlikowski. La cinta compitió en la sección oficial junto a nombres como Pedro Almodóvar y Rodrigo Sorogoyen, confirmando el peso de la propuesta.
La tecnología tras el rodaje de La bola negra 🎬
Para lograr la atmósfera opresiva del filme, el equipo técnico combinó iluminación LED de bajo consumo con lentes anamórficas de nueva generación. La postproducción se realizó con DaVinci Resolve, aplicando una corrección de color inspirada en el cine de los 70. La cinta se rodó en 35mm, aunque las secuencias nocturnas requirieron sensores digitales Arri Alexa para capturar detalles en sombras extremas. El sonido se masterizó en Dolby Atmos.
El making of: cuando rodar cuesta más que un piso en Madrid 🦇
La producción tuvo que paralizarse dos semanas porque la localización principal, un caserón en Toledo, resultó estar habitado por una colonia de murciélagos protegidos. Los Javis, en lugar de renegar, decidieron incluir a los animales en el metraje. Ahora, los murciélagos tienen agente y exigen un pase VIP para el estreno. Mientras, en el set, alguien preguntó si la siguiente película podía rodarse en un plató sin fauna protegida.