El actor Lluís Homar recorre España con un monólogo basado en la obra de Marguerite Yourcenar, donde encarna al emperador Adriano. Pese al éxito de la función, Homar admite no haber visto nunca la película Gladiator, aunque reconoce que los papeles de romanos le han dado grandes satisfacciones profesionales. En una entrevista reciente, también confesó que le habría gustado ser Marlon Brando, refiriéndose al carisma transformador del actor estadounidense.
La tecnología teatral al servicio de la transformación actoral 🎭
Para dar vida a Adriano, Homar utiliza recursos técnicos que van más allá del texto. La iluminación dinámica y el diseño de sonido envolvente permiten que el actor transite entre épocas sin cambiar de vestuario. Se emplean micrófonos de diadema con ecualización específica para evitar fatiga vocal durante las dos horas de función. El sistema de tracking por sensores ajusta la iluminación a sus movimientos, creando una experiencia inmersiva que recuerda a las técnicas de estudio que Brando popularizó en el cine.
Adriano sin Gladiator: el emperador que no vio a Russell Crowe 🎬
Homar, que se pasea por los escenarios con toga y sandalias, no ha visto Gladiator. Quizá sea lo mejor: así evita comparaciones con el Cómodo de Joaquin Phoenix o el Máximo de Russell Crowe. Mientras otros actores romanos sudan la gota gorda en arenas digitales, él se limita a recitar a Yourcenar con voz grave. Eso sí, si alguna vez hace un spin-off de Adriano en el Coliseo, tendrá que alquilar la cinta. O preguntar a Brando, que seguro que la vio.