La provincia de Lleida afronta un atasco administrativo en las pruebas de conducir con más de 4.000 aspirantes en lista de espera. Alumnos como Nare Jied esperaron casi cinco meses para examinarse, mientras que Nil Solé se presentó con solo ocho o nueve prácticas. La centralización en la capital obliga a estudiantes de municipios como Solsona a realizar largos desplazamientos, generando críticas entre los afectados.
La falta de examinadores ralentiza el sistema de pruebas prácticas 🚦
El cuello de botella se debe a una plantilla de examinadores insuficiente para atender la demanda. Mientras las autoescuelas digitalizan sus procesos de gestión y simulación, la fase de examen sigue dependiendo de personal presencial. La solución técnica pasaría por aumentar el número de evaluadores, algo que la administración no ha priorizado. El sector advierte que sin esta medida, la demora seguirá creciendo en zonas rurales.
Esperar medio año para que te digan que no aparcas bien 🐌
Mientras los alumnos esperan como si pidieran cita para un especialista, la DGT parece funcionar con el ritmo de un caracol con resaca. Nare esperó cinco meses para que le evaluaran, y Nil se presentó con menos prácticas que un conductor novel. Lo próximo será que te examinen por carta certificada o que te pidan traer tu propio examinador de casa. Solo falta que pongan un número y den tickets como en la pescadería.