Por primera vez en más de un siglo, California recibe combustible doméstico transportado por buques extranjeros. La Ley Jones, vigente desde 1920, exigía que el transporte entre puertos de EE.UU. se hiciera en barcos nacionales. Pero el gobierno federal la ha suspendido temporalmente para aliviar la presión en los mercados petroleros por el conflicto en Irán.
La paradoja logística del crudo de Alaska 🛢️
El petróleo de Alaska viaja en buques con bandera extranjera porque la flota estadounidense de cabotaje no tiene capacidad para mover el crudo desde la costa oeste hasta las refinerías californianas. La exención permite usar petroleros construidos en el extranjero, con tripulación no estadounidense, para cubrir el déficit de suministro. Esto expone la fragilidad de una ley que prioriza la protección industrial sobre la eficiencia energética en momentos de crisis.
Proteccionismo a la fuga: la Ley Jones se toma un respiro ⛵
Al final, la solución para salvar el mercado energético estadounidense ha sido pedirle ayuda a barcos que la Ley Jones consideraba enemigos. Es como tener una piscina privada pero pedirle al vecino que te llene el vaso porque tu manguera no alcanza. La próxima vez que vean un petrolero con bandera de otro país en la costa de California, recuerden: es el capitalismo haciendo lo que mejor sabe, saltarse sus propias reglas cuando conviene.