Lenovo ha presentado su Legion Go, un dispositivo de juego portátil que compite directamente con Steam Deck y ASUS ROG Ally. Su pantalla QHD+ de 8.8 pulgadas y los mandos extraíbles son sus señas de identidad. Bajo el capó, encontramos el procesador AMD Ryzen Z1 Extreme, un chip diseñado específicamente para gaming en movilidad. Analizamos sus puntos clave.
Rendimiento del Ryzen Z1 Extreme y su ecosistema Windows 🎮
El AMD Ryzen Z1 Extreme integra gráficos RDNA 3 con 12 unidades de cómputo. Esto permite ejecutar títulos AAA en calidad media-alta a 1080p con tasas de entre 30 y 60 fps estables. La pantalla QHD+ exige más del chip, pero ofrece nitidez superior. Al correr sobre Windows 11, el dispositivo es compatible con Game Pass, Steam y Epic Games sin restricciones. Los mandos extraíbles incluyen trackpad y rueda de desplazamiento, aunque su agarre resulta algo tosco comparado con los competidores directos. La batería de 49.2 Wh ofrece autonomía limitada bajo carga alta.
Mandos extraíbles: la solución a un problema que no teníamos 🧩
Quitar los mandos del Legion Go suena bien hasta que intentas jugar con cada pieza separada. De repente te das cuenta de que tienes dos mitades de mando sueltas y ninguna superficie plana donde apoyarlas. Es como tener un puzzle que solo encaja cuando está todo junto. Ideal para jugar en el sofá o en la cama, siempre que no se te caiga una pieza entre los cojines. A veces menos es más, pero aquí parece que Lenovo quería sumar puntos por tener algo diferente.