Publicado el 19/05/2026 | Autor: 3dpoder

Leapmotor D99: el monovolumen que se convierte en cama y salón

El interior del Leapmotor D99 sorprende por su configuración de asientos 2+2+3, diseñada para ofrecer versatilidad en viajes largos. Los asientos delanteros pueden reclinarse completamente para formar una cama con la segunda fila, mientras que los de la segunda fila giran 180 grados, creando un salón móvil con mesa central. También permiten un giro de 90 grados para disfrutar del paisaje. El monovolumen incluye una pantalla en el techo para entretenimiento durante la ruta.

Interior de monovolumen Leapmotor D99 mostrando asientos delanteros reclinados completamente formando cama plana con segunda fila, mientras dos asientos centrales giran 180 grados creando salón móvil con mesa central desplegada, tercer pasajero girando asiento 90 grados mirando ventana lateral, pantalla de techo retráctil encendida mostrando entretenimiento durante ruta, ingeniería automotriz detallada, tapicería texturizada, mecanismos de giro visibles, iluminación ambiental suave, estilo cinematic photorealistic, render técnico ultrarealista

Pantalla en el techo y giros de asientos: la tecnología del D99 🚀

El Leapmotor D99 integra una pantalla desplegable en el techo para amenizar los trayectos, complementando un sistema de asientos con motorización eléctrica. Los mecanismos permiten reclinar, girar y deslizar las plazas con precisión, adaptándose a diferentes necesidades: desde modo descanso con cama plana hasta configuración de oficina o comedor. La mesa central se extrae del piso y se fija entre los asientos giratorios. Aunque el SUV Leapmotor D19 llegaría a Europa por 55.000 euros, el D99 aún no confirma su desembarco en el continente.

Cama, salón y mirador: el D99 para no bajarse nunca 🛋️

Con el D99, Leapmotor resuelve un dilema clásico: si el viaje es largo, mejor ir durmiendo; si el paisaje es bonito, mejor girar 90 grados para verlo; y si toca comer, se monta la mesa. El único problema es que, con tanto giro y reclinación, los pasajeros podrían terminar mareados antes de llegar a la gasolinera. Al menos, la pantalla del techo permite distraer a los niños mientras los adultos deciden si toca siesta o tertulia.