La obra documental Las últimas aborda la persistencia del legado colonial español en Filipinas, centrándose en el abuso y las desigualdades que sobreviven incluso tras la marcha del agresor. Con un elenco de intérpretes de ambos países, la pieza explora la huella histórica y cultural del colonialismo en el archipiélago.
Tecnología escénica para desmontar narrativas históricas 🎭
La producción utiliza proyecciones digitales y mapas interactivos para contrastar datos históricos con testimonios actuales, creando una línea temporal visual que muestra cómo estructuras de poder coloniales se adaptaron a contextos modernos. El diseño de sonido multicanal recrea espacios de la Filipinas rural, permitiendo al espectador situarse en escenarios donde las jerarquías se mantienen casi intactas, evidenciando que la tecnología no solo sirve para innovar, sino también para revelar continuidades incómodas.
El síndrome del conquistador que nunca se fue del todo 🍻
Ver la obra es como asistir a una cena familiar donde el tío borracho insiste en contar batallitas de la guerra, solo que aquí las batallitas duraron 333 años y dejaron facturas sin pagar. Los actores filipinos miran a sus colegas españoles con esa mezcla de cortesía y cansancio que solo se aprende cuando te han colonizado bien. Menos mal que ahora podemos verlo en un teatro con aire acondicionado, porque el legado colonial, al menos, ya no incluye calor tropical.