El tenista español Martín Landaluce, número 94 del mundo, se clasificó para octavos de final del Masters 1.000 de Roma tras imponerse al italiano Mattia Bellucci por 6-4 y 6-3. Landaluce, que entró al torneo como lucky loser, no perdió su saque en una hora y 47 minutos de partido. Logró una rotura clave en el noveno juego del primer set y encadenó tres juegos consecutivos en el segundo para cerrar el encuentro en su tercera bola de partido.
El saque como arma técnica en tierra batida 🎾
Landaluce basó su victoria en un servicio sólido que no concedió ninguna oportunidad de break a Bellucci. Su primer saque promedió velocidades cercanas a los 200 km/h, permitiéndole dominar los puntos cortos y evitar los largos intercambios desde el fondo. La rotura en el noveno juego del primer set llegó tras una serie de derechas profundas que descolocaron al italiano. En el segundo set, su consistencia al resto y la capacidad de variar alturas en sus golpes le dieron la ventaja definitiva.
Lucky loser, pero con suerte de verdad 🍀
Martín Landaluce llegó a Roma como lucky loser, ese término que suena a consuelo de consolación. Pero visto lo visto, igual deberían llamarlo lucky winner. Perdió en la previa, entró por la puerta de atrás y ahora está en octavos sin haber cedido ni un servicio. Si sigue así, los organizadores van a tener que revisar el sistema de clasificación o directamente ponerle una alfombra roja de acceso directo.