Un informe del Instituto de Economía Climática revela que la clase media francesa empieza a ver la transición energética como una opción viable. El alza en combustibles fósiles y la caída de precios en vehículos eléctricos de segunda mano hacen que las soluciones bajas en carbono en hogar y movilidad sean más atractivas que nunca.
El coste de las energías limpias se nivela con el presupuesto familiar 💡
La tecnología solar doméstica y las bombas de calor han reducido su precio un 30% en los últimos cinco años. Sumado al descenso del coste de baterías, comprar un coche eléctrico usado es ahora comparable a uno diésel de similar antigüedad. El informe indica que el ahorro en combustible y mantenimiento compensa la inversión inicial en menos de cuatro años para un hogar medio.
El dilema del conductor: cambiar de coche o cambiar de hábitos 🚗
Ahora resulta que para salvar el planeta solo necesitas una hipoteca para paneles solares y un coche que no huele a gasolina. La clase media francesa, antes condenada a pagar facturas de calefacción que dolían, descubre que ser ecológico es casi tan barato como seguir quemando dinero. Lo próximo será que reciclar dé puntos para el supermercado.