Stephen Colbert y su hijo Peter McGee dirigen la segunda nueva entrega de El Señor de los Anillos, ambientada 14 años después de El Retorno del Rey. La cinta se centra en Sam, Merry y Pippin recordando los primeros días de Frodo, cubriendo capítulos omitidos por Peter Jackson. Se mantiene un estilo tranquilo, lejos de grandes batallas, explorando lo personal y reflexivo.
Cámaras lentas y efectos prácticos para el nuevo tono 🎥
El equipo técnico ha optado por una paleta de colores apagados y una iluminación naturalista para reflejar el paso del tiempo. Se usarán lentes anamórficos de los años 70 y planos secuencia largos, evitando el CGI masivo. El sonido ambiente y los diálogos susurrados serán clave, con una mezcla de 5.1 que prioriza los silencios sobre los estruendos. El rodaje se realiza en locaciones reales de Nueva Zelanda.
Colbert cambia el micrófono por la vara de mago 🧙
Ver a Stephen Colbert, conocido por sus monólogos nocturnos, dirigiendo a hobbits nostálgicos es como ver a Gollum cuidando un vivero. Promete una película donde el mayor conflicto sea decidir si la mantequilla de la Comarca debe estar a temperatura ambiente. Los fans esperan que al menos haya un cameo de su alter ego de entrevistas, aunque sea para preguntarle a Frodo cómo lleva la dieta sin anillo.