La ONU ha encendido las alarmas por una nueva ley talibán en Afganistán que permite el matrimonio infantil. El Decreto N.º 18 establece que si una niña que alcanza la pubertad no dice nada, se considera que acepta casarse. Una interpretación jurídica que, según la organización, vulnera derechos fundamentales y normaliza una práctica forzada.
Tecnología sin voz: el silencio como algoritmo de consentimiento 🤖
En el ámbito del desarrollo tecnológico, el concepto de consentimiento implícito mediante inacción recuerda a los términos de uso que aceptamos sin leer. Si aplicáramos la lógica talibán, cualquier usuario que no rechace explícitamente una actualización de software estaría cediendo sus datos. La diferencia es que un clic se puede deshacer; un matrimonio infantil, no. La ONU exige protocolos claros, no silencios interpretados como acuerdos.
El silencio es oro, pero no para casar niñas 🛑
El gobierno talibán ha descubierto un superpoder: convertir el mutismo en boda. Según su lógica, si una niña no grita no quiero, es que quiere. Pronto veremos a los mulás preguntando a las paredes si aceptan al novio, por si acaso responden con un eco. La buena noticia es que, al menos, han ahorrado en testigos: con el silencio basta para firmar el acta.