El Consejo de Ministros aprueba hoy el proyecto de ley de integridad del sistema nacional de salud. La norma busca reforzar el carácter universal y equitativo de la sanidad, priorizando la gestión pública directa. Deroga la legislación de finales de los noventa que permitió la entrada de grandes grupos privados en centros públicos, un modelo asociado a mayor fragmentación y desigualdades en resultados de salud.
Reversión de modelos y límites tecnológicos en la gestión sanitaria 🏥
La nueva ley define la gestión directa como prioritaria, limitando la gestión indirecta a casos excepcionales. Solo se permitirá cuando la prestación directa sea inviable y se cumplan requisitos de sostenibilidad, eficiencia y calidad. En la práctica, esto implica que los sistemas de información y plataformas digitales de salud pública deberán rediseñarse para integrar centros que vuelven a la gestión pública, eliminando dependencias de software privado y garantizando la interoperabilidad entre comunidades autónomas.
Adiós a las concertadas: la sanidad vuelve a casa (y al BOE) ☕
Los grupos privados que gestionaban hospitales públicos tendrán que ir haciendo las maletas. Eso sí, con la carta de despido en forma de ley. Mientras, el gobierno también aprueba créditos para seguros agrarios y programas educativos, por si alguien pensaba que la sanidad era el único frente abierto. Ahora solo falta que los centros que vuelven a lo público incluyan también wifi gratis y máquinas de café en condiciones.