Han pasado quince años desde que LA Noire nos dejó boquiabiertos con sus interrogatorios. Su tecnología MotionScan, basada en 32 cámaras HD capturando cada microgesto de actores reales, marcó un antes y después en la animación facial. Pero el cuerpo del delito, literalmente, se quedó sin esa atención: solo se escaneaba del cuello hacia arriba.
El cuello de botella de los datos y los discos 💿
El aluvión de datos generado por MotionScan fue un desafío logístico. En Xbox 360, el juego ocupaba tres discos; en PC, seis DVD-ROM. La única consola que respiró fue PS3, que usó un solo Blu-Ray. El cuerpo del personaje se animaba con técnicas tradicionales, creando un contraste entre rostros hiperrealistas y movimientos corporales más rígidos. Una división técnica que hoy parece arcaica.
Cuando el cuerpo no estaba a la altura del careto 🕵️
Resulta curioso que, con 32 cámaras para la cara, nadie pensara en dedicar una sola a las manos. Ver a Cole Phelps gesticular como un muñeco de trapo mientras su rostro muestra una angustia digna de Oscar es tragicómico. La tecnología era tan puntera que olvidaron que los detectives también caminan, no solo fruncen el ceño.