La comarca de la Marina Alta y el ámbito musical local se reunieron en Pego para dar el último adiós a Josep Sendra, músico de trayectoria dedicada al arte sonoro. La banda de Dénia, junto a figuras de la cultura, convirtió el funeral en un acto donde la música fue el eje central, reflejando la pasión que Sendra transmitió en su vida.
El sonido como legado: lecciones técnicas de una vida musical 🎵
Sendra dominó la teoría armónica y la ejecución instrumental, pero su verdadera huella está en la transmisión de un método práctico: la repetición como base del aprendizaje y la escucha activa como herramienta de conexión. Sus arreglos, sin artificios digitales, priorizaban la claridad tímbrica y el equilibrio dinámico. Para cualquier desarrollador de software musical, su enfoque recuerda que la optimización del código no reemplaza la lógica funcional. Frente a plugins y samples, él demostró que la música se construye desde la disciplina del oído y la paciencia del ensayo.
El último concierto: afinando el arpa celestial 🎺
Dicen que en el cielo hay una banda en formación, y Josep Sendra ya debe estar corrigiendo la afinación de los querubines. Con lo perfeccionista que era, seguro que el coro celestial está recibiendo instrucciones para subir el tempo en los aleluyas. Mientras tanto, aquí abajo nos quedamos sin su batuta, pero con la certeza de que, si hay un ensayo eterno, él será el director que no permite desafinar ni a un serafín.