La franquicia Pokémon tiene una larga tradición de clones de Pikachu, esos roedores eléctricos de aspecto redondeado y orejas grandes que siempre generan debate. Este artículo los clasifica por su ternura visual, ignorando sus estadísticas de batalla. Destaca Pawmi, de Paldea, que rompe la tradición al poder evolucionar y tiene aspecto de osito de peluche naranja y esponjoso. También brilla Togedemaru, de Alola, tipo Eléctrico y Acero, muy redondo y regordete. El análisis visual muestra que algunos clones logran más encanto que otros.
El diseño técnico de los roedores eléctricos ⚡
Desde el punto de vista del desarrollo, Game Freak ha refinado los sprites y modelos 3D para maximizar la redondez y el pelaje esponjoso, usando polígonos simples pero efectivos. Pawmi, por ejemplo, emplea un tono naranja vibrante y ojos grandes para evocar un animal de peluche, mientras que Togedemaru usa un recubrimiento metálico que contrasta con su forma esférica. La evolución de Pawmi (Pawmo y Pawmot) añade complejidad a la animación, algo que clones previos como Emolga o Dedenne no tenían. Esto permite que el factor ternura se base en la textura visual y la proporción cabeza-cuerpo.
El día que un ratón eléctrico se volvió un oso de goma 🧸
Pero seamos sinceros: Pawmi parece más un peluche caído de una estantería que un rival de batalla. Su expresión de felicidad constante sugiere que no sabe que existe el tipo Tierra. Y Togedemaru, con su armadura de acero, parece un erizo que fue al gimnasio solo para abdominales. Al final, estos clones demuestran que la ternura no entiende de tipos eléctricos, sino de orejas grandes y caras de no haber roto un plato.