El mar no perdona y las piezas de los barcos se rompen en el peor momento. La tecnología 3D permite fabricar repuestos de plástico o metal en tierra firme en cuestión de horas. Un ejemplo claro son las hélices de pequeño tamaño o los soportes de las cañas. Programas como Fusion 360 o Blender sirven para diseñar las piezas, y una impresora como la Creality Ender 3 o una de resina para detalles finos.
Modelado y fabricación de repuestos náuticos bajo demanda 🛠️
El proceso comienza midiendo la pieza rota con un calibre o usando fotogrametría con un móvil. Luego se modela en FreeCAD o Tinkercad, programas gratuitos y con tutoriales. Se exporta a formato STL y se imprime en PETG o nailon, materiales que aguantan el agua salada y el sol. Para piezas metálicas como anillas o engranajes, se recurre a la impresión en metal con filamento de acero o servicios externos como Sculpteo.
Adiós a tener un chisme de repuesto para cada cosa ⚓
Antes, si se rompía la manivela del sedal, tocaba volver a puerto y esperar semanas al proveedor chino. Ahora, el pescador se convierte en ingeniero: mide, modela y aprieta el botón de imprimir mientras se toma un café. Claro, luego descubre que la pieza ha quedado 2 milímetros más pequeña y toca repetir. Pero oye, es mejor que rezarle a la virgen del Carmen mientras el barco deriva.