La tanatopraxia busca restaurar la apariencia del fallecido para el último adiós. La tecnología 3D ofrece soluciones precisas para reconstruir zonas dañadas por accidentes o enfermedades. En lugar de depender solo de la habilidad manual, el profesional puede usar modelos digitales para crear piezas faciales o craneales. Esto reduce el tiempo de trabajo y mejora el resultado final.
Reconstrucción facial con escáner e impresión 3D 🖨️
El proceso comienza escaneando la zona afectada con un dispositivo como el Einscan Pro 2X. Con software de modelado como Blender o Meshmixer, se diseña la parte faltante a partir de fotos previas del rostro. Luego se imprime en materiales biocompatibles como resina flexible o PLA. El resultado se integra con masillas y maquillaje profesional. Programas como ZBrush permiten esculpir detalles finos. Todo esto evita el uso de técnicas invasivas y logra una restauración natural.
Adiós al relleno casero con algodón 🧵
Antes, si faltaba un pómulo, se improvisaba con algodón, cera y mucha fe. El resultado era decente desde lejos, pero en el velatorio la familia notaba que algo no encajaba. Ahora, con la impresión 3D puedes replicar la oreja del difunto con precisión milimétrica. Eso sí, asegúrate de no imprimirla más grande de lo debido, o el difunto parecerá que escucha mejor que cuando vivía.