La Dirección General de Tráfico ha puesto en marcha una nueva ofensiva contra los excesos de velocidad mediante radares de tramo. El dispositivo más extenso del país, situado en la CL-615 de Palencia, abarca 33 kilómetros de vigilancia ininterrumpida. A este se suman dos activaciones recientes en Navarra: uno en la A-68, con más de 30 kilómetros entre Cortes y Tudela, y otro en la N-121-A, que controla 14 kilómetros en los túneles de Belate y Almandoz.
Cómo funciona la tecnología que mide tu velocidad media kilómetro a kilómetro 🚗
Estos sistemas no se basan en un punto fijo, sino en dos cámaras que registran la matrícula al inicio y al final del tramo. Un ordenador calcula el tiempo empleado y, si la velocidad media supera el límite permitido, se genera la multa. La precisión es alta, ya que el sistema descarta paradas en áreas de servicio o retenciones mediante algoritmos. Esto hace imposible engañar al radar frenando solo ante un punto de control, como se hacía con los radares convencionales.
Adiós al truco de frenar justo antes del radar 😅
Si tu estrategia favorita era clavar el freno al ver el coche gris, malas noticias. Con estos radares de tramo, ya no vale esa maniobra. Ahora, para esquivar la multa tendrías que hacer un pit stop de media hora en una gasolinera o fingir que te gusta el paisaje durante varios kilómetros. La DGT ha convertido los viajes largos en una gymkana de paciencia, donde lo único que se mide es tu capacidad para no pisar el acelerador.