La cúpula de la iglesia de las Escuelas Pías en Valencia, la segunda más grande de España con 16.000 tejas azules, ha recuperado su esplendor tras una rehabilitación premiada con Europa Nostra. El proyecto evitó apoyar la estructura sobre la frágil cúpula para no causar un colapso, combinando técnicas modernas con oficios tradicionales.
Un andamio autoportante que no toca ni una teja 🏗️
La clave técnica fue un andamio autoportante anclado al tambor de la cúpula, sin ejercer presión sobre su cascarón. Este sistema permitió a los restauradores trabajar desde fuera y dentro, reemplazando tejas rotas y reparando grietas con morteros de cal. Se usó un entramado metálico ligero que se desmontó pieza a pieza, garantizando la estabilidad de una estructura que llevaba décadas amenazada por filtraciones y deformaciones.
El andamio que no sudaba, pero los operarios sí 😅
Mientras los albañiles se dejaban la piel en la restauración, el andamio se mantenía firme sin apoyarse en la cúpula. Algunos vecinos pensaron que era una instalación artística moderna, pero no: era solo ingeniería pura. Lo mejor es que ahora la cúpula luce imponente, y los andamios se han ido a molestar a otro edificio histórico.