Mientras los políticos celebran la bajada del IVA cultural para galerías y exposiciones, el pan, la leche o los pañales siguen pagando el tipo reducido sin que nadie proponga su eliminación. Es un gesto que aplauden los artistas, pero que deja en evidencia una escala de prioridades donde la supervivencia diaria pesa menos que un cuadro.
La lógica de los algoritmos frente a la lógica política 🖥️
En desarrollo de software, cuando un sistema tiene un error de base, se corrige el origen, no se parchea una función periférica. Sin embargo, en política fiscal se opta por lo contrario: se retoca el IVA de la cultura mientras el impuesto sobre alimentos básicos y productos sanitarios sigue intacto. Es como optimizar el renderizado de un videojuego sin haber resuelto antes el crash al arrancar. El problema real no es que el arte sea caro, sino que comer sea un lujo.
Y mientras, el pan sigue pagando peaje 🍞
Que un político baje el IVA de las galerías antes que el de la leche es como ponerle wifi al autobús mientras se le caen las ruedas. La jugada es perfecta: sale en la foto con artistas, algún titular bonito y la gente aplaude. Luego, en casa, al hacer la compra, te das cuenta de que el pan sigue siendo casi tan caro como una entrada de museo. Menos mal que el arte nos alimenta el alma, porque el cuerpo ya va tirando con aire.