El mercado inmobiliario español arranca 2026 con un leve frenazo. Según datos del INE, se cerraron 178.473 operaciones entre enero y marzo, un 2,5% menos que en el mismo periodo de 2025. La caída golpea con más fuerza a la obra nueva, que retrocede un 5,2%, mientras la segunda mano resiste con un descenso del 1,7%. Un síntoma de que el sector se enfría sin llegar al desplome.
El ladrillo se digitaliza para capear el temporal 🏗️
Frente a la caída de operaciones, las inmobiliarias apuestan por la tecnología para no perder el ritmo. El uso de visitas virtuales con modelado 3D creció un 18% respecto a 2025, según datos del sector. Las plataformas de tasación automatizada y los contratos digitales con firma electrónica ya son estándar en el 45% de las agencias. Sin embargo, la inteligencia artificial para filtrar compradores solventes sigue siendo una asignatura pendiente para muchas pymes del sector.
Los precios no se han enterado de que las ventas bajan 💸
Mientras las compraventas caen, los precios siguen su propia película. Parece que los vendedores no recibieron el memo del INE y mantienen cifras de 2025, como si el mercado fuera un termostato roto. Algunos pisos llevan más tiempo en venta que una serie de Netflix en pausa, pero sus dueños prefieren esperar a que aparezca ese comprador con una maleta de billetes. La paciencia, dicen, es la madre de la ciencia... y del inmobiliario.