Konrad Tomaszkiewicz, director de The Witcher 3, no teme las comparaciones entre su obra y su nuevo proyecto, The Blood of Dawnwalker. Afirma sentirse cómodo y seguro, ya que su objetivo no es repetir el pasado, sino evolucionar. Su estudio, Rebel Wolves, busca forzar los límites de los RPG triple A con elementos arriesgados para lograr mayor inmersión.
Rebel Wolves apuesta por mecánicas arriesgadas para expandir los límites del RPG 🎮
El equipo de Rebel Wolves implementa sistemas de iluminación dinámica y navegación no lineal que alteran la percepción del jugador. Tomaszkiewicz detalla que han priorizado la cohesión entre narrativa y física del entorno, usando herramientas de simulación climática que afectan al combate. La idea es que cada decisión tenga consecuencias visibles en el mundo, evitando atajos de diseño que rompan la inmersión. No buscan parecerse a nadie.
El gran miedo de los fans: que no haya un póster de Geraldo en la oficina 🐐
Los seguidores de The Witcher 3 ya están preparando sus pancartas de comparación, pero Tomaszkiewicz lo tiene claro: si quisiera hacer lo mismo, habría fundado un estudio llamado Lobs de Lobo. Por ahora, el único riesgo real es que los programadores se olviden de poner un botón para saltar la cinemática del amanecer. Tranquilos, que el brujo peliblanco no aparecerá, pero quizá sí un cameo de una cabra.