La francesa Cédrine Kerbaol (EF Education-Oatly) se impuso en la tercera etapa de la Vuelta a España Femenina, un recorrido de 121,2 km entre Padrón y A Coruña. En el último kilómetro, lanzó un ataque seco que abrió un hueco decisivo. El pelotón no pudo cerrarlo, y la corredora, cuarta en la general del año pasado, celebró su primer triunfo de la temporada tras más de 300 días sin victorias.
La lectura táctica del ataque definitivo 🚴♀️
El movimiento de Kerbaol no fue fruto del azar. La ciclista aprovechó la fatiga del pelotón tras una jornada de ritmo alto y constantes cambios de dirección en los tramos urbanos de A Coruña. Su equipo, EF Education-Oatly, controló los tiempos en el grupo perseguidor para evitar que otros equipos lanzaran una caza organizada. La aceleración en el último kilómetro, justo antes de una curva cerrada, forzó a las rivales a perder la cadencia y el hueco resultó suficiente.
La sequía de 300 días que acabó en un sprint 🏆
Más de 300 días sin ganar es tiempo suficiente para que cualquier ciclista empiece a pensar en cambiar de deporte o, al menos, en culpar a su bicicleta. Kerbaol optó por lo segundo: un ataque tan seco que hasta el viento gallego pareció pedirle disculpas. El pelotón, mientras tanto, se preguntaba si alguien había dejado la llave del triunfo en el bolsillo. Porque, seamos sinceros, cuando llevas tanto tiempo sin ganar, el único hueco que importa es el que deja la suerte.