Publicado el 20/05/2026 | Autor: 3dpoder

K3D amplía su flota de MetalFab y suma seis equipos de impresión 3D metálica

La empresa neerlandesa K3D ha dado un paso firme en su crecimiento al adquirir dos sistemas MetalFab de Additive Industries. Con esta compra, la compañía suma seis equipos distribuidos en dos centros de producción, alcanzando un total de nueve núcleos de fabricación aditiva. Fundada en 2016 como filial de Royal Kaak, K3D comenzó imprimiendo piezas para la industria alimentaria y hoy atiende sectores como aeroespacial, automotriz, energía y defensa, utilizando materiales como acero inoxidable 316L, aluminio AlSi10Mg y titanio Ti6Al4V.

Industrial production hall interior, two large MetalFab 3D metal printers operating simultaneously, laser heads moving during layer-by-layer fabrication of complex aerospace components, glowing orange melt pool visible inside build chamber, robotic arm transferring a completed titanium Ti6Al4V part to inspection station, stainless steel 316L powder hoppers nearby, digital control screens showing real-time build progress, operators in protective gear monitoring the process, bright workshop lighting, sleek metallic surfaces, photorealistic engineering visualization, ultra-detailed mechanical systems, cinematic industrial atmosphere

Nueve núcleos operativos para producción en serie con metales 🏭

La integración de los nuevos MetalFab permite a K3D escalar su capacidad de producción sin depender de un solo equipo. Cada sistema ofrece un volumen de construcción de 420 x 420 x 400 mm, ideal para piezas de tamaño medio en titanio o aluminio. La empresa ahora puede ejecutar múltiples trabajos en paralelo, reduciendo los tiempos de entrega para clientes de defensa y automoción. La tecnología de Additive Industries se destaca por su sistema de cambio rápido de material y calibración automatizada, lo que minimiza los tiempos muertos entre lotes de producción.

De hacer moldes para galletas a imprimir piezas para cohetes 🚀

K3D empezó fabricando piezas para máquinas de hacer galletas y hoy imprime componentes para satélites. El salto es tan grande que uno sospecha que sus ingenieros desayunan titanio en lugar de café. Con nueve núcleos de impresión, la empresa podría producir piezas para un cohete pequeño mientras hornea galletas metálicas. Lo único que falta es que saquen una línea de repuestos para tostadoras impresos en Inconel, por si alguien quiere una tostada que aguante un impacto de misil.