El tribunal de Gelsenkirchen ha prohibido que la manifestación climática convocada por Greenpeace y Fridays for Future comience en la entrada del gasoducto Gersteinwerk de RWE. La policía justificó la medida por el temor a disturbios, mientras que se esperan hasta 2.000 asistentes, incluida Greta Thunberg, en un campamento cercano. Para la ciudadanía, esta decisión limita el derecho a protestar contra nuevos proyectos de gas, priorizando el orden público sobre la movilización ambiental.
Gasoducto Gersteinwerk: infraestructura clave en la transición energética 🌍
El gasoducto Gersteinwerk es una pieza central en la infraestructura energética de Renania del Norte-Westfalia. Diseñado para transportar gas natural, su operación se vincula a la central de ciclo combinado de RWE, que busca sustituir carbón en la red. Sin embargo, activistas señalan que cualquier nuevo proyecto de gas fósil contradice los objetivos climáticos de 2045. La tecnología de captura de carbono, que RWE ha mencionado como posible solución, aún no está operativa a escala industrial en esta planta, lo que genera dudas sobre su viabilidad real.
Greta y 2.000 ecologistas acampan, pero no en la puerta 😅
La justicia alemana ha dejado claro que, aunque puedes acampar con 2.000 personas y Greta Thunberg, no puedes hacerlo justo en la puerta del gasoducto. Es como si prohibieran a los fans de una banda montar el campamento en el backstage, pero les dejaran hacerlo en el parking. Eso sí, desde allí podrán oler el gas, pero sin molestar a la infraestructura. Al fin y al cabo, el orden público es sagrado, incluso si el planeta se derrite.