El 15 de mayo de 2026, la Universidad de Ciencia y Tecnología de China presentó Jiuzhang 4.0, la cuarta versión de su ordenador cuántico fotónico. Este sistema resuelve en segundos tareas que el superordenador estadounidense El Capitan no terminaría ni en la edad del universo. No es un ordenador universal, sino un especialista en muestreo bosónico gaussiano.
Muestreo bosónico gaussiano: el punto débil de los superordenadores ⚛️
Jiuzhang 4.0 opera con fotones y realiza cálculos sintéticos mediante GBS, una tarea que los sistemas clásicos encuentran imposible de escalar. Mientras El Capitan necesitaría miles de millones de años para ciertos cálculos, el sistema chino los completa en fracciones de segundo. La clave está en su arquitectura óptica, que explota la interferencia cuántica para procesar información de forma paralela. Aunque limitado a esta función específica, su velocidad es un marcador claro de la ventaja cuántica.
El Capitan, el superordenador que se toma vacaciones eternas 🖥️
Mientras Jiuzhang 4.0 termina su trabajo y se va a tomar té, El Capitan aún estaría calculando el primer paso. Literalmente. Los científicos calcularon que el superordenador estadounidense necesitaría más tiempo del que lleva existiendo el cosmos para emular un solo resultado del chino. Alguien debería avisar a los de la factura de la luz: dejar a El Capitan encendido hasta el fin de los tiempos no sale rentable.