Publicado el 18/05/2026 | Autor: 3dpoder

JASM en Kumamoto logra su primera ganancia tras superar pérdidas

La filial japonesa de TSMC, Japan Advanced Semiconductor Manufacturing (JASM), ha registrado su primer trimestre en números verdes. Con 30 millones de dólares de ganancia en el primer trimestre de 2026, la fábrica de Kumamoto deja atrás las pérdidas de 103 millones de dólares que arrastraba hace un año, poco después de iniciar su producción masiva a finales de 2024.

A wafer fabrication cleanroom interior at JASM Kumamoto factory, robotic arms handling 300mm silicon wafers during advanced lithography process, green-tinted yellow light illuminating the sterile environment, air particle sensors showing zero contamination, glowing LED indicators on semiconductor manufacturing equipment, engineers in white bunny suits monitoring real-time yield data on holographic screens, upward trend line in green projected over machines, dramatic industrial lighting reflecting on polished steel surfaces, photorealistic technical engineering visualization, ultra-detailed mechanical components, cinematic depth of field

El despegue de la producción en masa y la optimización de procesos 🚀

La rentabilidad de JASM se atribuye a la maduración de sus líneas de producción de 28, 22 y 16 nanómetros. La alta demanda de semiconductores para automoción e IoT en el mercado asiático ha permitido una utilización de capacidad superior al 85%. Además, las mejoras en el rendimiento de obleas (yield) y la subvención estatal japonesa han reducido los costes operativos, acelerando el punto de equilibrio financiero de la instalación.

De quemar billetes a imprimir chips (y algo de dinero) 💰

Pasar de perder 103 millones de dólares a ganar 30 millones suena a magia contable, pero en realidad es pura ingeniería. La fábrica de Kumamoto ha logrado lo que muchos mortales no: que un agujero negro de efectivo empiece a escupir calderilla. Eso sí, con 30 millones de ganancia, aún tardarán un par de trimestres en pagar la factura de la luz del mes pasado. Pero oye, es un comienzo.