A partir de marzo de 2027, Japón aplicará una nueva ley que encarecerá unos 1.100 medicamentos recetados, aquellos que tienen versiones similares de venta libre. La medida busca reducir el gasto público en salud, pero para los ciudadanos significa que deberán pagar más de su bolsillo por fármacos comunes como analgésicos o antigripales, que antes estaban casi cubiertos por el seguro.
El sistema de salud nipón se aprieta el cinturón 💊
La estrategia técnica es simple: eliminar el subsidio estatal a fármacos recetados que duplican opciones de mostrador. El gobierno calcula que esto ahorrará miles de millones de yenes anuales. Para ello, se ha creado un listado de medicamentos con principios activos idénticos a los de venta libre. Los pacientes que insistan en la receta pagarán la diferencia completa, incentivando el uso de alternativas genéricas o de autopago en farmacias.
Para los japoneses, la salud se vuelve de pago por uso 💴
Ahora, si un japonés tiene dolor de cabeza, no solo decidirá entre ibuprofeno o paracetamol, sino también entre pagar un extra o resignarse a la versión de supermercado. El gobierno confía en que la gente opte por lo barato, pero seguro que muchos seguirán pidiendo la receta por costumbre. Al final, la medida hará que hasta un resfriado común duela en el bolsillo.