El ministro de Defensa nipón, Koizumi, visitó el 23 de mayo una base de las Fuerzas de Autodefensa en Hokkaido para inspeccionar capacidades operativas. Ante el incremento de actividad militar rusa en la zona, subrayó la necesidad de mantener un sistema de defensa continuo y sólido, sin fisuras, en esta región estratégica del norte de Japón.
Sistemas de alerta y misiles para cubrir el flanco norte 🛡️
Tokio ha desplegado radares de largo alcance y baterías de misiles antiaéreos en Hokkaido para monitorear movimientos rusos. Se prioriza la integración de datos entre buques Aegis y estaciones terrestres, junto con la actualización de cazas F-15 y F-35. La Armada rusa realiza ejercicios navales y aéreos cerca de las islas Kuriles, lo que obliga a Japón a mantener una vigilancia constante y capacidad de respuesta rápida.
Vecinos ruidosos: cuando el oso ruso ruge al lado 🐻
Moscú parece haber encontrado en el Lejano Oriente su nueva pista de baile militar, con maniobras aéreas y navales casi de temporada. Japón, por su parte, se afana en poner vallas digitales y misiles como si fueran cortinas para ventanas: no detienen el ruido, pero al menos disimulan. Koizumi insiste en un sistema sin fisuras, aunque lo realmente complicado será sellar la frontera con vodka y protocolos.