El censo de 2025 en Japón reveló una caída poblacional del 2,5% respecto a 2020, el mayor descenso registrado en una encuesta quinquenal. Este tercer retroceso consecutivo implica menos fuerza laboral, mayor presión sobre el sistema de pensiones y un posible aumento de impuestos para sostener a la creciente población mayor. El país enfrenta un desafío demográfico que afecta su economía y el día a día de los ciudadanos.
Robots y algoritmos: la tecnología como respuesta a la escasez de trabajadores 🤖
Ante la falta de personas en edad laboral, Japón acelera la automatización en sectores como la manufactura y la logística. Empresas implementan robots colaborativos y sistemas de inteligencia artificial para cubrir tareas repetitivas. También se desarrollan plataformas digitales para optimizar la gestión de recursos humanos, reduciendo la dependencia de trabajadores jóvenes. Sin embargo, la inversión en estas soluciones sigue siendo alta para pequeñas compañías, limitando su alcance.
Menos japoneses, más impuestos: la receta para no morir de viejos 💸
El gobierno japonés planea subir el IVA y los impuestos a la renta para financiar las pensiones, mientras los jóvenes se preguntan si trabajarán hasta los 90. La solución parece ser pagar más por menos servicios, como ir a un hospital donde la enfermera sea un robot con pila baja. Al menos, si la población sigue cayendo, habrá menos gente para quejarse en las colas del banco.