Publicado el 05/05/2026 | Autor: 3dpoder

James Webb mide el calor de un exoplaneta rocoso sin atmósfera

El telescopio James Webb ha conseguido un hito técnico: detectar el calor emitido directamente desde la superficie de un exoplaneta. Hasta ahora, los estudios se centraban en las atmósferas, pero LHS 3844b, un mundo rocoso similar a Mercurio sin capa gaseosa, ha permitido observar su cara diurna perpetua, ardiendo a altas temperaturas a 50 años luz.

En la imagen, el exoplaneta LHS 3844b, rocoso y sin atmósfera, muestra su cara diurna ardiente bajo la luz de su estrella enana roja, con el telescopio James Webb captando su calor infrarrojo a 50 años luz.

Cómo el Webb logró captar el calor de una roca a 50 años luz 🔥

El equipo usó el instrumento MIRI del Webb para medir la emisión térmica de LHS 3844b en luz infrarroja. Al estar bloqueado por mareas, su lado diurno siempre mira a la estrella enana roja. La ausencia de atmósfera permitió que el telescopio registrara el calor directo de la superficie, sin filtros ni capas intermedias. Los datos confirman que es un desierto volcánico y estéril.

Un planeta con más mala leche que un lunes por la mañana ☀️

LHS 3844b es el vecino que no querrías tener. Con un lado siempre de día y sin atmósfera, su superficie debe ser un infierno literal. Si existiera una tostadora cósmica, este planeta sería el modelo más eficiente: calor constante, sin nubes que estropeen la vista. Al menos, al Webb no le ha hecho falta crema solar para tomarle la temperatura.