James Gunn ha dejado huella tanto en Marvel como en el nuevo DC. De todo su trabajo, Guardians of the Galaxy se alza como su película más redonda, combinando humor, acción y corazón. En contraste, Guardians of the Galaxy Vol. 2 es vista como su entrega más irregular, aunque conserva momentos potentes como la muerte de Yondu y un villano sólido interpretado por Kurt Russell.
El pulso narrativo y el uso del CGI en la saga 🎬
Gunn demostró un control notable sobre el ritmo y el desarrollo de personajes en la primera entrega, donde el CGI se integraba sin saturar la trama. Para Vol. 2, el exceso de efectos visuales y la estructura episódica restaron fluidez al relato. Sin embargo, la animación de Ego y el planeta vivo de Kurt Russell es técnicamente impecable. La banda sonora, con temas clásicos, sigue siendo un acierto en ambos filmes, aunque en la secuela pierde algo de frescura al repetir la fórmula.
Yondu, el villano que se robó el show (y las flechas) 🏹
Kurt Russell hace un trabajo decente como Ego, un planeta con ego literal. Pero seamos sinceros: el verdadero villano memorable de Vol. 2 es Yondu, que ni siquiera es el malo. Michael Rooker se lleva la película con su flecha silbante y su redención final. Mientras Ego intenta ser un dios cósmico, Yondu se gana el llanto del público con una muerte que ni el colector de Knowhere pudo anticipar. Ironías del espacio.